Bogotá - Lunes , Febrero 20, 2017

Diario La República


SANTORINI quiere que las mujeres se enamoren de sus zapatos a través de su página web, por eso se fijó la meta de que 60% de las ventas se genere a través de ese canal.

La apuesta por la tienda en línea no es gratuita, pues la compañía se dio cuenta de que los gastos en arriendo y mantenimiento de los locales podrían convertirse en ahorros para los usuarios cuando compraran en la web. De hecho, la firma proyecta que el precio final para el consumidor sea 25% menor si compra a través de la página. 

En vista de este nuevo enfoque, en los últimos años seleccionó puntos que no compitieran con otros de la marca, y dejó apenas 12 establecimientos en Bogotá. Aún así, no descarta expandir de forma moderada su red de tiendas físicas,  pues espera reabrir entre seis y ocho puntos en centros comerciales de la capital del país en los próximos dos años con el fin de que no se pierda el contacto con el producto, según informó María Lucía Tarazona, vocera y asesora de la compañía.

“Tuvimos que salir de tiendas eventualmente y tener unas tiendas boutique icónicas que puedan recordarle a las mujeres que seguimos en el mercado y que tenemos una propuesta interesante, y al mismo tiempo les informamos sobre la posibilidad de comprar en internet”, mencionó Tarazona. 

Las ventajas de la venta online no solo se verán reflejadas en ahorros y precios bajos, sino que permitirán a Santorini ampliar su catálogo de productos.  La empresa buscará añadir líneas de accesorios, lentes, bisutería y bufandas que puedan ser un complemento al calzado.

Según la vocera, el reto para la compañía es garantizar la seguridad de la compra en línea y hacer cada vez más cortos los tiempos de entrega del producto, aunque ya han logrado despachar en menos de 24 horas. 

Otra decisión importante de la firma fue retomar su producción en Colombia. La compañía resolvió volver a diseñar y producir su calzado debido a que la importación de zapatos desde países orientales no tuvo un buen resultado. De ahí que su fábrica en el barrio Rionegro de Bogotá manufacture entre 80% y 90% de los artículos, exceptuando algunas piezas que no se producen en el país.

Para Luis Gustavo Flórez, presidente del gremio de calzado, Acicam, “es una decisión  importante de Santorini, en la cual reitera su confianza en la industria colombiana ante la situación favorable que se presenta con los nuevos instrumentos de defensa del calzado nacional”. 

La empresa mantiene relaciones con sus proveedores de Argentina y México, quienes suministran insumos que no son hechos en Colombia.  Estos productos deben ser importados porque las fábricas locales no tienen niveles de producción tan altos como para crear artículos de última tendencia.

 

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